
Appartement Vincennes
Francia
Materiales y enfoque
El lenguaje material de la villa se inspira en el paisaje que la rodea. Losas de travertino combinadas con hormigón cálido y texturizado, característico de la región, recorren suelos y fachadas, conectando la construcción con la tierra. Techos de madera y parasoles ajustables aportan calidez y ritmo, cuyas vetas evocan la corteza de los olivos circundantes. El vidrio, utilizado con generosidad pero sin excesos, difumina la frontera entre el refugio y el horizonte. Las balaustradas de piedra transmiten solidez y permanencia, mientras que el lino y los textiles naturales del interior suavizan la luz, creando un ambiente íntimo. Cada material fue elegido por su capacidad de envejecer con elegancia bajo el sol mediterráneo, adquiriendo pátina y transformándose con el tiempo, para así realzar su propia esencia.
El diálogo entre el arte y el espacio
La villa fue concebida como un paisaje habitado, más que como una construcción. Sus tres niveles se integran suavemente en el terreno, y cada planta establece su propia relación con la luz, el viento y las vistas. La planta baja se abre por completo a las terrazas y la piscina, difuminando la frontera entre el interior y el exterior. Arriba, las logias protegidas enmarcan el mar como una serie de escenas cuidadosamente seleccionadas. En todo momento, la secuencia espacial es pausada, una composición en la que cada transición, cada umbral, transmite su propia intención. Meteor Studio abordó el proyecto no como una arquitectura impuesta sobre un emplazamiento, sino como una respuesta a él: paciente, precisa y con un profundo espíritu mediterráneo.
Villa A - Chipre
En la costa mediterránea, el sol y el mar elevan esta lujosa casa de playa a la categoría de las propiedades más singulares y excepcionales de la isla de Chipre.
El diseño y la arquitectura de esta villa de tres plantas, concebidos como una auténtica oda al arte de vivir mediterráneo, se integran armoniosamente en el paisaje pero se abren al horizonte. La villa emerge de la ladera como una serie de planos horizontales en cascada, donde cada terraza se funde con la siguiente hasta que la vista se pierde en la orilla del agua.
Entre la suave brisa y el rocío salino, el juego de sombras y luz solar danza sobre las superficies de piedra y madera, recordando las sombras de los pinos que se extienden sobre la arena cálida al atardecer.
Los olivos, cuidadosamente dispuestos, enmarcan cada vista como una pintura viviente, y sus siluetas ancestrales suavizan la geometría pura de la arquitectura. Estos volúmenes superpuestos invitan al cielo a entrar en el corazón de la villa, permitiendo que el viento fluya libremente por los espacios, filtrado por paneles de madera que combinan la elegancia francesa con la sutileza japonesa.
El resultado es un hogar que respira, en un diálogo constante y silencioso con los elementos que lo rodean.











